lunes, enero 24, 2011

Mientras hago la hora


Luchando contra el sueño que me sorprende después de un día agitado y la corrrespondiente pildorita, obligada por el hábito, intento ordenar las ideas agolpadas en un solo espacio cerebral, lmitado a un espacio de noche robada al descanso natural, que en mi caso resulta lo antinatural.
Lo mas cercano a mi escritorio está en un viejo papel, ajado y manoseado, muchas veces perdido entre trastos y mudanzas, al fondo de cajones repletos de chucherias, monedas y recetas, ha estado hace mucho rondandome, es el original de una poesía dedicada a mi pueblo, que escribí hace años, obligado por lo social y politicamente correcto de mostrár mis inicios de mi trabajo literario, en esos años pertenecía a un emergente grupo llamado Puerto Azul, donde aprendiamos la diferencia entre un simple escrito poético, una reflexión o un trabajo escolar.. Fuí afortunado pues un antiguo amigo (Ricardo Carrasco),profesor de teatro, lo escenificó con alumnos del Colegio Diego de Almagro y presentado ante un público heterogeneo, donde la primera fila la llenaban las autoridades de la época, hoy custionadas y desafortunadamente producto de sus errores hoy están fuera de ese mundillo que cobijaba mis primeros intentos en la literatura. Hoy , después de re-leerla varias veces, por primera vez entiendo mis comienzo, lo naif, la simpleza.. No en vano mis primeros amigos artistas en este pueblo cultivaban ese estilo, me refiero al pintor Federico Lohse V, al escritor y poeta Marcial Mendieta, al hijo Ilustre de Los Vilos Ricardo Giadrosic, quien da hoy el nombre a la Biblioteca Municipal.. El pánico escénico de la primera vez aún me hace sudar cuando recuerdo esa declamación ante una cincuentena de personas en el Salón Municipal, aún recuerdo la emoción al ver las escenas de jovenes en algo parecido a una alegoría en el Salón del Diego de Almagro... Las fotos se perdieron, el muelle cayó, los muchachos crecieron y jamás este poema vió la luz en el papel..
Es raro, pero siento que es la oportunidad de entregarlo, quizás sea un simple recuerdo para algunos, pero para mí significa un desahógo, temo perder el papelito para siempre.
Dice así:

Vientos que no dejan huellas
se clavan en mi piel desnuda
como palabras dichas en el momento del extasis
Son los vientos constantes y caprichosos
de mi pueblo.
Suaves de mañana
aompañan tibios la salida del sol
y en el cenit se hacen fuertes
encrespando el mar
Pacífico mar.

Vilu, Willow..
Raro nombre híbrido
de vientos y culebras formado
de corsarios y allegados
Vileños y villanos mezclados
enredados en común destino
de vivír..
Junto al oleaje blanquecino
playero y caletero
mi pueblo digo yo.

Pero también el tuyo
caminante
que en tu pasar nortino
descansas apurado
con tu acento de allá lejos
y el piropo entre comillas.
Y también del veraneante
con sus modos y decires
con sus pintas, modismos
pololas y autos nuevos..
Dos palabras y un resumen
tres palabras y un cahuín.

Los Vilos mi pueblo
desde principio a fín.-

Lo naíf y lo pueblerino de hace 15 años, en el proceso de aprendizaje está presente, hoy no ha cambiado nada, solo estoy cansado y este recuerdo me anima..
Mañana retomaré la senda, mis trabajos inconclusos mis sueños con Ñague, mis luchas sociales, mis emprendimientos, Recuperaré la sonrisa.. Ahora descansaré.-
Con cariño.
Luis Emilio Sepúlveda.-

3 comentarios:

Wilma Borchers dijo...

Un merecido descanso entre esos bellos recuerdos de un tiempo que ya fue.

Un abrazo y mi afecto.

Emilio Castro Sepúlveda dijo...

Me quedo con tú afecto, no tengo opción... El descanso y los recuerdos vendrán cuando todos podamos entrár libremente a Ñague¡¡.-
A tí, mi doble abrazo.. (El mío y el de quienes te aman)..
Luis Emilio. S.

Emilio Castro Sepúlveda dijo...

Me quedo con tú afecto, no tengo opción... El descanso y los recuerdos vendrán cuando todos podamos entrár libremente a Ñague¡¡.-
A tí, mi doble abrazo.. (El mío y el de quienes te aman)..
Luis Emilio. S.